LAS REDES SOCIALES DENUNCIAN EL FRAUDE EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE IRAN
Dsturbios en las calles de TeheranFue inmediato. Tan sólo dos horas después de finalizados los comicios del 12 de junio se anunciaron los resultados de las elecciones y los enfrentamientos, las manifestaciones y la represión no tardaron en llegar. Por medio de Facebook, Twitter, Flickr, y las cadenas de SMS, la población denunció fraude por la victoria oficialista.
El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad y el reformista Mir Hossein Mossavi, eran los dos favoritos a ganar las elecciones presidenciales iraníes, este último gozaba de una cierta primacía frente al actual presidente. Pero los resultados le adjudicaban a Ahmadinejad una ventaja del 62,2 por ciento que casi duplicaba el 34 por ciento que obtenía el “reformista”.
Ante estos resultados, las calles fueron tomadas por miles de personas en señal de protesta ya que consideraban, junto al mismo candidato derrotado, que se había tratado de un fraude electoral.
La particularidad de esta revuelta no fue solamente haber sido la mayor revuelta en décadas del país sino el nuevo papel de las redes sociales que pasaron a convertirse en plataforma de expresión del descontento de la ciudadadanía quien proclamaba el fracaso de los medios de comunicación tradicionales en los comicios.
Lo que sucedió en Irán se desarrolló acorde a una tendencia que se viene observando en otras partes del globo como la marcha internacional del 4 de septiembre contra el presidente venezolano Hugo Chávez y es un ejemplo más de uno de los movimientos contemporáneos más fuertes de los últimos tiempos, a los que el economista español David Ugarte decidió llamar ciberturbas.
“(Las ciberturbas) son la culminación en movilización en la calle de un número relevante de personas, de un proceso de discusión social llevado a cabo por medios electrónicos de comunicación y publicación personales en el que se rompe la división entre ciberactivicas y movilizados”.
El modo particular en el que opera Internet, así como el uso que los individuos le dan, significa concretamente nuevas relaciones con la información, nuevas relaciones con el poder. Por medio de los intercambios de información los blogs, los sitios de Internet y las redes sociales, se retroalimentan unas de otras de una forma casi dialéctica. Todas están relacionadas entre sí sin tener que atravesar por filtros que las condicionen y allí radica su verdadero poder. Irán, fue sólo un ejemplo más del poder de las redes.
El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad y el reformista Mir Hossein Mossavi, eran los dos favoritos a ganar las elecciones presidenciales iraníes, este último gozaba de una cierta primacía frente al actual presidente. Pero los resultados le adjudicaban a Ahmadinejad una ventaja del 62,2 por ciento que casi duplicaba el 34 por ciento que obtenía el “reformista”.
Ante estos resultados, las calles fueron tomadas por miles de personas en señal de protesta ya que consideraban, junto al mismo candidato derrotado, que se había tratado de un fraude electoral.
La particularidad de esta revuelta no fue solamente haber sido la mayor revuelta en décadas del país sino el nuevo papel de las redes sociales que pasaron a convertirse en plataforma de expresión del descontento de la ciudadadanía quien proclamaba el fracaso de los medios de comunicación tradicionales en los comicios.
Lo que sucedió en Irán se desarrolló acorde a una tendencia que se viene observando en otras partes del globo como la marcha internacional del 4 de septiembre contra el presidente venezolano Hugo Chávez y es un ejemplo más de uno de los movimientos contemporáneos más fuertes de los últimos tiempos, a los que el economista español David Ugarte decidió llamar ciberturbas.
“(Las ciberturbas) son la culminación en movilización en la calle de un número relevante de personas, de un proceso de discusión social llevado a cabo por medios electrónicos de comunicación y publicación personales en el que se rompe la división entre ciberactivicas y movilizados”.
El modo particular en el que opera Internet, así como el uso que los individuos le dan, significa concretamente nuevas relaciones con la información, nuevas relaciones con el poder. Por medio de los intercambios de información los blogs, los sitios de Internet y las redes sociales, se retroalimentan unas de otras de una forma casi dialéctica. Todas están relacionadas entre sí sin tener que atravesar por filtros que las condicionen y allí radica su verdadero poder. Irán, fue sólo un ejemplo más del poder de las redes.
Agostina Bulacio






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